IF-POEM

De Neotrópicos, plataforma colaborativa.

Mosaico de estadios sucesionales en isla fluvial del Magdalena, aguas abajo de Puerto Berrío, Antioquia. Al frente, talud vertical, ca. 30 cm, muestra el rápido descenso del agua; los sedimentos recién expuestos, colonizados por Ludwigia sp, hace unas pocas semanas. Las garzas blancas, Ardea alba (syn. Casmerodius albus), buscan pequeños peces, ranas o insectos entre los sedimentos aún húmedos. En el plano medio, un rodal de arbolitos de la misma especie -sauces, Salix humboldtiana- ca. 120-150 cm de altura, probablemente germinaron hace un año (2006), de semillas trasportadas por el viento o el agua; detrás, un brazo del río casi seco, el nivel puede descender aún más. Al fondo, isla antigua, emergida hace no menos de 12-15 años, según evidencia el porte de los árboles; las copas frondosas parecen campanos: Samanea saman. Las islas así formadas -por aluvión, es el término empleado en el Código Civil colombiano- pertenecen a la nación y no pueden ser accedidas por particulares. Esto poco significa en términos prácticos, pues una isla fluvial es rápidamente colonizada, los pastizales y cultivos de pancoger, frutales y construcciones… son objeto de comercio; prácticamente ninguna aloja población permanente, tal vez por el alto riesgo de inundación. Este biotopo anfibio juega un papel ecológico y socio-económico protagónico en el Magdalena Medio; ca. 7.500 ha insulares entre Puerto Berrío y Barrancabermeja, apropiadas por unas 250 familias de comunidades campesinas de economías de subsistencia, en un área de latifundio.Foto: L. M. Otálvaro, neotrópicos, 30.01.2007
Mosaico de estadios sucesionales en isla fluvial del Magdalena, aguas abajo de Puerto Berrío, Antioquia. Al frente, talud vertical, ca. 30 cm, muestra el rápido descenso del agua; los sedimentos recién expuestos, colonizados por Ludwigia sp, hace unas pocas semanas. Las garzas blancas, Ardea alba (syn. Casmerodius albus), buscan pequeños peces, ranas o insectos entre los sedimentos aún húmedos. En el plano medio, un rodal de arbolitos de la misma especie -sauces, Salix humboldtiana- ca. 120-150 cm de altura, probablemente germinaron hace un año (2006), de semillas trasportadas por el viento o el agua; detrás, un brazo del río casi seco, el nivel puede descender aún más. Al fondo, isla antigua, emergida hace no menos de 12-15 años, según evidencia el porte de los árboles; las copas frondosas parecen campanos: Samanea saman. Las islas así formadas -por aluvión, es el término empleado en el Código Civil colombiano- pertenecen a la nación y no pueden ser accedidas por particulares. Esto poco significa en términos prácticos, pues una isla fluvial es rápidamente colonizada, los pastizales y cultivos de pancoger, frutales y construcciones… son objeto de comercio; prácticamente ninguna aloja población permanente, tal vez por el alto riesgo de inundación. Este biotopo anfibio juega un papel ecológico y socio-económico protagónico en el Magdalena Medio; ca. 7.500 ha insulares entre Puerto Berrío y Barrancabermeja, apropiadas por unas 250 familias de comunidades campesinas de economías de subsistencia, en un área de latifundio.
Foto: L. M. Otálvaro, neotrópicos, 30.01.2007


Tabla de contenido




Herramientas personales