Esciofitas facultativas

De Neotrópicos, plataforma colaborativa.
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Las especies esciófitas facultativas son plantas (principalmente leñosas: árboles, arbustos y lianas) adaptadas a crecer en condiciones de baja luminosidad; son más abundantes bajo la sombra del dosel del bosque; poseen la capacidad fisiológica de tolerar o adaptarse a condiciones de mayor iluminación durante su ciclo de vida, e. g., en los claros del bosque (light gaps) formados por caída de árboles o pérdida de las hojas de las especies del dosel.

En las grandes llanuras aluviales de la región neotropical (como la cuenca del Orinoco compartida entre Colombia y Venezuela, los llanos inundables de Apure, Casanare y Arauca, y las selvas de vega de los ríos Atrato, Sinú, San Jorge, Cauca, Magdalena y Catatumbo), las especies esciófitas facultativas desempeñan una función ecológica fundamental.

Estas plantas germinan y pasan sus primeras etapas bajo la densa sombra del dosel o del sotobosque ribereño, tolerando tanto el sombreado prolongado como los periodos de inundación estacional. Sin embargo, cuando se abre un claro en el bosque (por la caída de un árbol o dinámicas de los ríos), aprovechan la luz directa para acelerar su crecimiento y alcanzar el dosel.

Características principales

  • Función ecológica: se ubican en al grupo ecológico funcional de especies secundarias tardías en la sucesión de los bosques.
  • Tolerancia: nacen y se desarrollan bien con poca luz, a diferencia de las heliófitas que requieren insolación directa.
  • Plasticidad: pueden aprovechar los rayos de sol que filtran los claros o la caída de árboles para acelerar su crecimiento.

Grandes árboles del dosel (dosel y emergentes)

  1. Carapa guianensis (cedro güino, mazábalo): Muy común en zonas con suelos periódicamente inundados y terrazas bajas. Sus plántulas son altamente tolerantes a la sombra profunda en el interior del bosque ribereño, pero responden con un crecimiento vigoroso cuando la luz penetra tras las crecidas de los ríos.
  2. Brosimum utile (sandé, perillo o palo de vaca): Característico de bosques maduros en llanuras aluviales neotropicales (frecuente en las riberas de río Magdalena desde Guaduas-Honda hasta Barrancabermeja, según EIA Guaduas y POEM. Sus semillas germinan exitosamente en el sotobosque umbrío. Las plántulas pueden permanecer en un estado de latencia de crecimiento bajo la sombra durante años hasta que un claro activa su desarrollo
  3. Anacardium excelsum (caracolí): árbol gigante, muy frecuente en los bosques de galería y vegas de los Llanos de Colombia y Venezuela, en la llanura aluvial del Magdalena (ríos San Jorge, Cauca, Magdalena y Cesar). Aunque los adultos exigen luz plena y coronan el dosel, sus etapas juveniles muestran un comportamiento esciófito facultativo, tolerando la sombra protectora de otras especies de rápido crecimiento en las planicies aluviales.
  4. Calophyllum brasiliense (palo maría): Crece en terrenos de llanura con niveles freáticos oscilantes o suelos saturados; reportado en numerosas localidades del estudio POEM en el tramo Puerto Berrío-Barrancabermeja. Su regeneración natural ocurre bajo sombra moderada, comportándose como una especie secundaria tardía que resiste la baja luminosidad y los pulsos de agua de la llanura.

Árboles de sotobosque y dosel medio

  1. Eschweilera tenuifolia (coco de mono u ollita de mono): Pertenece a la familia Lecythidaceae y es muy abundante en los bosques inundables (igapós, vegas) del sistema Orinoco-Amazonas. Está adaptada para que sus juveniles soporten meses sumergidos bajo el agua en la penumbra del sotobosque, madurando exitosamente hacia el dosel medio. Las flores asemejan las de Lecythis minor', de hecho, fueron consideradas spp del mismo género
  2. Macrolobium acaciifolium (arepillo o cascarón): Especie clave en las depresiones y cubetas de las llanuras inundables del Orinoco y ríos de aguas mixtas. Tolera de forma excelente el sombreado del dosel superior en sus fases tempranas antes de reclamar su espacio en los estratos medios.