Río Magdalena

De Neotrópicos, plataforma colaborativa.

Tabla de contenidos

Generalidades

El Magdalena[1] es el río más importante de Colombia. Nace en la laguna de La Magdalena localizada a los 01º 55' 40" de latitud norte y 76º 35' 08" de longitud oeste, en el macizo colombiano de la cordillera de los Andes, en el extremo suroccidental de una pequeña planicie del páramo de Las Papas, conocido localmente como Valle de las Papas, a 3.685 m sobre el nivel del mar, en el departamento del Huila, y vierte sus aguas en el mar Caribe en el sitio Bocas de Ceniza, a los 11º 06' de latitud norte y 74º 51' de longitud oeste. Tiene una longitud de 1.540 km y a lo largo de su curso recibe más o menos 500 ríos, numerosas quebradas y registra al desembocar 6.700 metros cúbicos por segundo.

Afluentes

Los principales afluentes son, por la margen derecha, la quebrada Lambedulce, que nace en la laguna de Santiago a unos 3 km abajo del nacimiento del río, los ríos Mulales, Naranjo, Guarapas, Suaza, Neiva, Ceibas, Fortalecillas, Yaví, Sumapaz, Bogotá, Seco, Negro, Ermitaño, Baúl, Carare, Opón, Lebrija, Sogamoso y Cesar; por la margen izquierda, los ríos Lagunilla, Yaguará, Baché, Aipe, Patá, Saldaña, Luisa Coello, Doima, Toraré, Recio, Sabandija, Gualí, Guarinó, Doña Juana, La Miel, Cocorná, Nare, Cimitarra, Simití, Boque, Cauca y San Jorge.

Recorrido

En su recorrido atraviesa los departamentos del Huila y Tolima, y recorre por su margen oriental los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Santander, Cesar y Magdalena; por su margen occidental recorre parte de Tolima, Caldas, Antioquia; sirve de límite entre los departamentos de Tolima, Cundinamarca, Boyacá, Caldas, Antioquia, Bolívar y Atlántico, para desembocar en el mar Caribe. En su trayecto inicial, el río Magdalena corre en el sector que ocupa el ángulo de bifurcación de las cordilleras Central y Oriental, y luego, con una dirección general sur - norte, atraviesa el territorio nacional formando el valle del Magdalena entre las dos cordilleras mencionadas.

Geología de la cuenca

La cuenca hidrográfica del río Magdalena, que se inicia en el macizo Colombiano, está limitada al oeste por el flanco oriental de la cordillera Occidental, al este por el flanco occidental de la cordillera Oriental y por el norte la planicie costera del Caribe. Su estructura geológica es de origen tectónico, de edad terciaria; el valle del Magdalena está cimentado en su mayor parte por elementos del terciario y por depósitos aluviales del cuaternario. Los estudios geológicos evidencian los cambios en la desembocadura del río, desde el terciario (período plioceno) hasta el presente. En su orden cronológico son: 1 - Cesar - Ranchería; 2 - Fundación - Ariguaní; 3 - Luruaco; 4 - Dique; 5 - Río Viejo (ésta, cerca a la actual desembocadura) y 6 - Bocas de Ceniza.

Hidrología

El régimen hidrológico del río Magdalena muestra un comportamiento de carácter estacional en la ocurrencia de crecidas por la alta pluviosidad de su cuenca que hace que el agua rebose la capacidad del cauce, desbordándose hacia las ciénagas y al canal del Dique. El régimen hidrológico ha tenido alteraciones a través del tiempo, no sólo por la acción de elementos físicos, sino también, últimamente, por la intensa acción antrópica a lo largo y ancho de toda su cuenca.

La deforestación, el manejo de suelos y por ende el mal manejo de las cuencas, subcuencas y microcuencas hidrográficas han ocasionado variaciones significativas en el caudal y se han creado áreas de alto riesgo natural.

Las amenazas y desastres naturales por la ocurrencia de inundaciones y avenidas, son cada vez más frecuentes, afectando enormemente a la población, así como a todas las actividades productivas del nivel local, regional y nacional; estos desastres ocurren periódicamente en los municipios de Campo de la Cruz, Ponedera y Barranquilla, sin que se observen acciones eficaces de prevención y atención de desastres a nivel local y regional.

La situación contraria de las aguas altas es el estiaje, es decir, cuando el nivel de las aguas disminuye por debajo del caudal que normalmente puede contener el cauce. Los niveles más bajos del río corresponden con los meses menos lluviosos: enero, febrero, marzo, julio, agosto y septiembre. La falta de un manejo adecuado del caudal del río entre aguas altas y bajas se traduce en desastres naturales con las repercusiones socioeconómicas ya mencionadas.

La dinámica del río ocasiona desbordamientos, depósitos de materiales, formación de ciénagas, caños, diques (poco inundables), islas temporales; también suelos ricos en nutrientes que se aprovechan intensamente en agricultura. En los municipios de Ponedera, Campo de la Cruz y Santa Lucía es usual la siembra en las islas y diques que aumentan o disminuyen en tamaño y localización, de acuerdo con la dinámica del río, pero que ofrecen una alternativa a la escasez de suelos de uso agrícola en el departamento.

Geomorfología y dinámica fluvial

La mejor expresión geográfica del modelado que realiza el río se observa en su desembocadura por la combinación de dinámica de las aguas fluviales y marinas que allí concluyen; se forman playas, barras, islas, ciénagas, que dan lugar a un paisaje de ambiente cenagoso. La sedimentación fluvial vertida en el mar es abundante y modifica el relieve submarino de la plataforma. La pendiente del curso se puede apreciar por las siguientes alturas sobre el nivel del mar:

  1. en su nacimiento, 3.685 m;
    Neiva, 472 m;
    Girardot, 326 m;
Honda, 229 m;
Puerto Berrío, 126 m;
Barrancabermeja, 71 m;
Puerto Wilches, 61 m;
Magangué, 27 m;
Calamar, 15 m, y
Bocas de Ceniza, 0 m.

Cuadro 1. Río Magdalena, altitud vs. distancia
localidad altitud (m)
en su nacimiento 3.686
Neiva 472
Girardot 326
Honda 229
Puerto >Berrío 126
Barrancabermeja 71
Puerto Wilches 61
Magangué 27
Calamar 15
Bocas de Ceniza 0


Entre Girardot y Honda presenta varios chorros o raudales; uno de los más conocidos es el "Salto de Honda" que impide la navegación en este sector a causa del aumento de la velocidad de las aguas. [2] .

Islas

Después de Puerto Wilches se divide en una serie de brazos que forman las mayores islas de su curso, como son las islas de Morales, Tablar, Papayal y ]Margarita, esta última, la más grande del país, formada por los brazos de Loba y de Mompós, con 2.600 km2 de superficie. [Islas efímeras y economías de subsistencia]

En Calamar se ha construido una obra que desvía parte de las aguas hacia el occidente por el denominado canal del Dique, que desagua en la bahía de Cartagena.

Ciénagas

Gran cantidad de ciénagas se encuentran a lo largo del curso del río; entre las principales están la de Zapatosa, que recibe sus aguas por varios brazos del río Cesar; la de Santa Marta, que es abastecida por varios brazos del río Magdalena (caños ) y de los ríos Fundación, Frío, provenientes de la Sierra Nevada de Santa Marta y se comunica con el mar Caribe; la de Chilloa; la de Sapayán y la de Simití.

Sectorización

Varios autores han dividido según diversos puntos de vista el curso, el valle y la cuenca del río Magdalena; la siguiente división comprende 5 tramos:

  1. - nacimiento a Neiva, 221 km, es el Magdalena torrentoso y juvenil;
  2. - Neiva a La Dorada, 418 km, es el Alto Magdalena;
  3. - La Dorada a Bodega Central, 386 km, es el Magdalena Medio,
  4. - Bodega Central a Calamar, 403 km y
  5. - Calamar a Bocas de Ceniza, 112 km, es el delta.

Navegación

En cuanto a navegabilidad puede dividirse en tres sectores:

  1. - Alto Magdalena; comprende el trayecto desde la desembocadura del río Suaza hasta el puerto de La Dorada; es navegable por pequeños buques de vapor en el trayecto Neiva, Girardot, Beltrán y La Dorada.
  2. - Magdalena Medio; comprende desde La Dorada hasta el corregimiento de Bodega Central en el muncipio de Morales; es navegable por embarcaciones hasta de cinco pies de calado en época de aguas altas.
  3. - Bajo Magdalena; desde Bodega Central a Barranquilla y Cartagena, por el canal del Dique; es navegable en toda época por el mismo tipo de embarcaciones.

El Magdalena y sus afluentes constituyen una de las cuatro cuencas en que está dividida la administración fluvial del país. Esta cuenca fluvial es la de mayor movimiento portuario; comprende las inspecciones fluviales de Barrancabermeja, Barranquilla, Betania, Calamar, Cartagena, Caucasia, El Bagre, El Banco, El Peñol, Gamarra, Guaranda, Guatapé, Hidroprado, Lorica, Magangué, Montería, Nechí, Neusa, Puerto Berrío, Puerto Salgar, Salvajina, San Marcos y Tominé. Las inspecciones de más tráfico con embarcaciones mayores son Barranquilla, Cartagena, Barrancabermeja, El Banco y Magangué; y las inspecciones que registran movimiento de embarcaciones menores son Calamar, Caucasia, Magangué, y Puerto Berrío. Los principales productos movilizados son hidrocarburos (69 %), carbón mineral (21 %), cemento (5 %), minerales (3 %), bebidas y productos agrícolas (1 %); otros productos incluyen maquinaria, manufacturas, madera y ganado, además, de movilizar gran cantidad de pasajeros.

En las márgenes del río se localizan poblaciones y ciudades importantes, como Neiva, Girardot, Honda, Puerto Boyacá, La Dorada, Puerto Berrío, Barrancabermeja, Puerto Wilches, Magangué, Mompós, El Banco, Plato, Calamar y Barranquilla.

El río Magdalena, por su localización geográfica en la parte céntrica de la región más poblada del país, ha servido de base a las comunicaciones constituyéndose desde la época prehispánica como vía natural por excelencia. Su cuenca hidrográfica abarca una extensión de 257.000 km2 aproximadamente; corresponde a 22.9 % de la superficie total del país; allí se localizan cerca de 660 municipios donde se asienta más del (80 %) de la población colombiana. Su cuenca hidrográfica tiene un gran potencial hidroeléctrico, aproximadamente el 70 % de las centrales generadoras de energía efectiva instalada. Entre éstas se destacan la de Betania, en el departamento del Huila, donde confluyen el río Yaguará en el Magdalena, y la de San Carlos I y II, en el departamento de Antioquia, sobre el río Guatapé, que son las centrales de generación hidroeléctrica de mayor capacidad efectiva construidas en el país. La explotación del río Magdalena es fuente de vida para gran número de trabajadores; con base en el río se desarrollan empresas y diversidad de trabajos como los de navieros, tripulantes, bogas, braceros, vivanderos, leñadores, constructores, pescadores y otros. La pesca ha sido la principal fuente de alimentación de las gentes ribereñas y sustento económico para muchos comerciantes. Los valles aluviales, que cubren el (47%) de la superficie de la cuenca, presentan un gran potencial para la explotación agrícola, ganadera y forestal dentro de un desarrollo sostenible. Con la perspectiva de mejorar la infraestructura de comunicaciones, control de inundaciones, adecuación y rehabilitación de suelos, desde el punto de vista geográfico se pueden diferenciar dos áreas de la cuenca: una correspondiente a los valles del Alto Magdalena y Cauca, donde la población dispone de buenas condiciones de vida, reflejadas en la calidad de la vivienda, el empleo y cobertura de los servicios de energía eléctrica, alcantarillado, acueducto, educación y transporte; en el área inundable del Medio y Bajo Magdalena presenta condiciones similares a la anterior. El gran deterioro ambiental a que está sometido el río se debe a los desechos industriales, urbanos y sedimentos ocasionados por la erosión a causa de la intensa deforestación de las vertientes de la cuenca. La actual situación del río y su cuenca ha motivado la creación de la Corporación Autónoma del Río Grande de la Magdalena para preservar esta región importante de Colombia; por medio de este ente se busca promover la creación de corporaciones en diferentes trayectos del río tales como la Autónoma Regional del Alto Magdalena. El río Magdalena fue descubierto por Robrigo de Bastidas el 1º de abril de 1501, cuando navegaba a lo largo de la costa norte del Nuevo Reino; impresionado por la extensión de la corriente y la amplitud de las olas, asoció en su mente lo extraordinario del descubrimiento con la festividad que el mundo católico celebra en esa fecha, la conversión de María Magdalena y espontáneamente le dio el nombre de río Grande de la Magdalena. Los indígenas de la costa lo llamaban "Garipuaña", los de la parte media "Yuma" y "Arli", y los de la meridional "Huacacayo". El Magdalena fue la vía de penetración de los conquistadores al interior del país; hacia el año de 1529 Jerónimo de Melo, enviado por el entonces gobernador de Santa Marta, García de Lerma, entró por sus bocas y avanzó por el valle del Cesar hasta encontrar el Magdalena en Tamalameque; en este punto la expedición siguió por las orillas del río hasta la desembocadura de un afluente que llamaron Lebrija. Gonzalo Jiménez de Quesada emprendió el 5 de abril de 1536 la célebre expedición que remontó la corriente desde Bocas de Ceniza hasta el sitio de La Tora, hoy Barrancabermeja; un poco más arriba se internó por el actual departamento de Santander y siguió rumbo al sur hasta descubrir la sabana de Bogotá. Años más tarde, Jerónimo de Lebrón emprendió otra expedición y encomendó a Alonso Martín la responsabilidad de dirigirla; la flota se componía de 7 barcos tripulados por 100 hombres y llegaron hasta la Tora para seguir después a Vélez. En 1550 los capitanes Alonso de Olalla y Hernando de Alcócer organizaron lo que pudiera llamarse la primera flota comercial del río. En 1823, el alemán Juan Bernardo Elbers, ya ciudadano colombiano, solicitó al Congreso el privilegio para establecer la navegación a vapor en el río Magdalena, el cual le fue concedido por la ley del 2 de julio del mismo año; al año siguiente el buque de vapor "Fidelidad" surcó las aguas del río. En 1860, el alemám Alejandro Weckbercker estableció la navegación comercial entre Barranquilla y Ciénaga; Weckbercker, con un buque que llevaba su nombre, remontó el salto de Honda y llegó hasta Ambalema. Con otro buque llamado "Motke" navegó hasta Neiva y remontó, además, el río Saldaña. El río también se conoce como "río Grande da la Magdalena".

  1. ^ . Tomado del Diccionario Geograáfico de Colombia, versión digital.
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